Me encontré un cucarrón,
me senté junto a él sin precaución.
Que susto me dió,
cuando con sus dientes blancos me sonrió.
En el prado me senté a descansar,
después de tanto afán,
por el susto de atrás.
Un ruido fuerte se escuchó,
subí la mirada con temor,
el prado reía con entretención.
Me puse a entonar una canción,
con mi guitarra color marrón
y sonreí con emoción.
El diente de león se motivó,
con mi cantar alegrón
y una sonrisa me regaló.
Así fue el día de Macaco, aprendió que el mundo siempre sonríe y que no debe huirle; que es mejor regalar emoción, que nostalgias por montón.
Disfrutemos lo que la vida nos da y si crees que no hay nada que valorar, asómate a la ventana y mira el cielo reír, azul-azul el sonríe blue.
Yo también aprendí a sonreír.
Fin
Logo creado por @mdesantiago, muchas gracias, esta grandioso y de mi color favorito.
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