Esta es una gota de jabón, que del envase jamás se desprendió, suele pasar cuando las sustancias son viscosas, se quedan adheridas hasta que las salidas taponan.
La gota camina hacia adelante, busca la manera de separarse, se lanza con brusquedad al suelo, pero sigue adherida al frasco inmenso.
Cuando por fin se suelta, se desparrama sobre el suelo de graciosa manera, un ojo aquí, otro por allá y la boca queda mucho más allá.
Un mono gris que es amable, se dispone a componer la forma que en el suelo yace, une los ojos y la boca pega en otro lado, una imperfecta gota de jabón ha quedado.
Allá va la gota de jabón, está libre del frasco que por años la guardo, ella no pretende lavar manos, ella quiere viajar por los aires en un avión claro.