En la tarde el sol hace un descenso
y se ubica frente al espejo,
con un peine desenreda sus cabellos,
son largos y de color amarillento.
cada vez que el peine pasa sobre ellos,
algunos se disponen de forma desordenada
y el sol parece una flor con los cabellos que lo acompañan.
las estrellas se intrigan con el sonido raro,
con precaución se acercan
y centellean cuando el Lash-lash tintinea.
ahora llevan un brillo desmesurado,
por eso el sol en el mar se baña,
dejando un brillo especial en el agua…
Que se convierte en reflejo cuando miramos la alborada.