¿Cómo creamos la enfermedad?
Existe en el hombre un vínculo entre salud física, mental y espiritual, ninguno puede aislarse del otro para lograr un bienestar y equilibrio en el cuerpo del ser humano.
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Para desarrollar y explicar esta relación vamos a desglosar varios aspectos que nos lleva a tener una desarmonía con nuestro organismo:
Vivir ignorando nuestros aspectos positivos
No encontrar salida ante una situación, vivir en un constante miedo al futuro y perder la confianza en uno mismo.🙁
Ser inconscientes de nuestras necesidades verdaderas:
Dedicar buena parte de nuestro tiempo y atención a situaciones y personas ajenas a nuestras prioridades y necesidades, causa una situación de vacío e insatisfacción.💔⏳
Amarnos solo cuando todo nos sale bien:
Sentirnos incompletos y querer llenar ese vacío con títulos y medallas, objetos y todo aquello que nos dé una aprobación, sin pensar que de esos errores sacamos nuestras mayores cualidades.
Desconfianza en uno mismo:
El no confiar en uno mismo empobrece la ambición, debilita la perseverancia y apaga nuestra luz interior.
No orientarse hacia el logro de objetivos:
No tener claro a donde se quiere llegar y la meta que se desea alcanzar causa ansiedad y culpa. Es un proceso que conduce muchas veces a la enfermedad.🚑
Dejarnos afectar por los eventos externos:
Causa dependencia de las circunstancias ajenas.
se pierde el equilibrio cuando entramos en desamor
con nuestro interior.💔
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No conocernos, no aceptarnos, no valorarnos
Sentir culpa, ansiedad, resentimiento a sí mismo y hacia los demás; un verdadero coctel psíquico que se trasforma en venenos químicos que lesionan la salud en el organismo.
Reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos en los desequilibrios corporales que padecemos, nos ayuda a ver la enfermedad no como producto de un castigo divino, ni cuestión del azar, sino como consecuencias directas de nuestras emociones, programación mental Y hábitos nocivos.
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Para finalizar:
Pensar es una forma de hablar silenciosamente con el organismo.
El organismo siempre escucha y graba en el subconsciente de lo que decimos
Cuando el pensamiento es cíclico, a partir de este se forma un habito
Si ese pensamiento repetido es negativo, estaremos creando en nosotros una zona de tensión.