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Solía tener siempre el café aún lado de mi, era notable que mi cuerpo estaba teniendo cambios, mi forma de ignorar lo que era evidente me hacía frágil, pero tenía que lograr despistarme.
Ayer logré hacer esa actividad que antes hacía a diario, pero no lograba concentrarme, siempre los veía era insoportable pensar que no era normal nada de lo que pasaba.
Un día mi padre me dijo logré desifrarte, pero resulta que el no lograba ni por un minuto retener sus recuerdos, el Alzheimer me lo quito, me arrebató la idea de lograr descifrar hasta lo que yo no logre saber de mi.
Es viernes y está el día nublado, las temperaturas bajan y hoy me toca ir al médico, un amigo de mi padre, que desde muy pequeño no lo veo, hace unos días lo contacte por teléfono y le manifesté lo que estaba sucediendo, concretó la cita y hoy es el día.
Estoy en su consultorio y veo que está sorprendido conmigo, ¿así me veré tan mal? inicio todo, la terapia de regresión fue fatal, los recuerdos no eran míos, pareciera que no hubiera tenido vida, todo lo vivido era desde el foco de otra persona, logré ver una persona hospitalizada y yo tomándole la mano, al parecer no era yo, mis manos estaban muy arrugadas parecía tener yo setenta año, todo fue muy extraño la persona conque estaba era una mujer acostada en la camilla con mucho dolor pidiéndome la muerte, yo solo pedía no querer hacerlo, mi llanto y mi furia era desbordante, Dilan, despierta al soñar los chasquidos y a llegar a cero despiertas, sono y el conteo se detuvo, mi cara estaba llena de sangre, enfrente de mi estaba una mujer mirándome, solo yo podía verla. Al médico no le dije de inmediato pues era demasiado lo que ya había acontecido.
Ya no era uno o dos cosas que pasaban, y decidí grabar todo lo que sucedía, en mi casa siempre había momentos tensos.
Hubo un momento el que escuché que alguien abrió la ducha y me acerqué a mirar, nada había, decidí meterme en la ducha y derrepente sentí lo algo comenzó a tomarme el corazón, me batí y batí en la ducha, comenzó a correr sangre por las paredes y el piso, sentía que me estaba volviendo loco.
Un día decidí documentarme, la verdad que él desgrasiado de mi médico era viudo y había vivido una situación traumática con su esposa, él usaba mis regresiones para conectar con ella, pero ella ahora solo era un cuerpo en una mente, me usaba también para ayudar a otros para manifestarse y lograr tener conexión con personas totalmente desconocidas.
Ya mi vida no es lo mismo, mi desgaste mental es abrumador, pareciera que mi cuerpo ya no me pertenece.
Daré un paso desde el piso número 43, no tolero esto ya, me hablan y no se que hacer ¿porque me siguen?.
El médico, declaró que era delirium, ya era como un cíclope de esquizofrenia, la ciencia venció lo que fue mi realidad.
Las grabaciones dejaron muchas cosas entre dichas, en unas tomas parecía ser un loco y por otra una víctima de lo desconocido.
Maria C.