La idea de vida eterna es creer que todo continúa después de la muerte, que no hay final porque; según la teología cristiana, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, Ser Supremo y Eterno que nos invita; a través de Jesucristo, su hijo, a permanecer en Él para alcanzar vivir eternamente.
Si vivimos, para el Señor
vivimos;
y si morimos, para el Señor morimos.
Así pues,
sea que vivamos o que muramos,
del Señor somos.
(Romanos 14:8-10)
La eternidad es la idea de lo que no tiene fin, supera la muerte y va más allá del infinito.
Contemplar la inmensidad
y admirar su grandeza
es concienciar, con certeza,
sobre la inmortalidad.
Existe la eternidad,
como existe la belleza,
hablemos con la franqueza
que da la credibilidad.
Fuimos creados a imagen y semejanza,
tengamos fe y esperanza.
¡Vamos a resucitar!
No lo podemos negar,
¡con Dios vamos a reinar!
tengamos mucha confianza.