El año viejo se vió
nostálgico en su partida;
démosle la bienvenida
al nuevo que nos llegó.
El año nuevo arribó
cargado de fé y esperanza,
vivamos con la confianza
del amor de nuestro Dios.
El viejo nos dijo adiós
y el nuevo nos abrazó.
Tengamos mucha templanza.
Felices! Recitemos alabanzas;
el viejo en paz se marchó
y el nuevo nos alcanzó.