No me gustan las despedidas, no me gusta aceptar el que una verdadera amistad o algún familiar se vaya, es una situación difícil, aunque aparente que no pasa nada, actualmente es muy común escuchar que alguien se va del país por más que digan que volverán, es mentira.
Son muy pocos aquellos que vuelven o que no te olvidan cuando se alejan, aunque pasen los años y sigan en contacto, no será lo mismo porque tú sigues aquí atrapado mientras solo puedes ver como pierdes el tiempo, como todos tus amigos se van y crecen como personas. Simplemente eso es lo que está verdaderamente pasando contigo, pierdes el tiempo y la juventud, solo puedes ver, ya es algo común.
Al menos un 90% de los venezolanos tienen algún familiar afuera, una gran amistad separada por los miles de kilómetros y que por más que sean simples números expresados en distancia, afecta mucho, porque ellos tienen que continuar con su vida, no se pueden dedicar tanto a revivir los momentos cuando tienen nuevas experiencias en frente, es increíble y muy frustrante a la vez
Algunos tienen amigos que reunieron entre ellos para poder costear un pasaje de salida o simplemente los padres tienen el dinero suficiente como para poder pagarlo ellos mismos, pero cuando te das cuenta que eres tú el único que no cuenta con unos padres así, que tus amistades se fueron ya hace tanto que les das igual y solo está en ti y tu dedicación el poder conseguir el boleto de salida. es en ese momento que no sabes qué hacer con tu vida.
Porque en Venezuela la vida es dura, o tratas de conseguir dinero para comer o te mueres de hambre para poder reunir y costear un boleto de salida, sin contar las grandes cantidades de dinero que hay que pagar para el transporte, medicinas, entre otras cosas, se ve mas imposible día a día y para otros se convierte en algo posible de la noche a la mañana.