Cuando hablamos del tema de las pirámides, solemos pensar y preguntarnos:
- ¿Cómo movían piedras de varias toneladas?
- ¿Cómo las alinearon con tanta exactitud?
Pero hay una pregunta que está más arraigada que las anteriores:
¿Cómo desarrollaron la paciencia para repetir la misma tarea durante décadas sin abandonar el proyecto?
Es una pregunta 🧐 que ronda en mi cabeza desde hace mucho. Porque hoy en día vivimos en una época donde esperamos resultados de un día para otro; esperamos ver resultados reales en unas semanas. Pero las grandes pirámides fueron un proyecto que muy probablemente tardó años, quizás entre 20 y 30, en completarse. Sin mencionar a las personas que comenzaron la obra y, lamentablemente, no lograron ver el final. 😔
Eso demuestra que estaban trabajando con algo más en la visión; no intentaban construir un presente, sino un futuro.
Lo que me lleva a retomar nuevamente la pregunta: "¿Cómo desarrollaron la paciencia para repetir la misma tarea durante décadas sin abandonar el proyecto?" El mayor misterio nunca tuvo que ver con la ingeniería utilizada para la creación de las pirámides, sino con la mentalidad que tenían las personas de esa época para lograr tal hazaña.
Hoy en día no logras ver esa mentalidad tan fácilmente. ¿Sabes por qué? 🤔
Porque ahora queremos lograr algo en tan poco tiempo, cuando eso no funciona así. Se necesita cierto tiempo para poder ir viento en popa. Un ejemplo: muchos queremos aprender un idioma en un mes, lograr tener éxito en un año o construir una carrera en unos pocos meses. Y no hablo solo por hablar, pues muchos podrían verse identificados.
Pero cuando intentamos ver más allá de solo la estructura de las pirámides, podemos notar que ellos entendían que algunas "obras" son tan grandes que una sola vida apenas alcanza para comenzarlas. Tal vez por eso dejaron monumentos que siguen en pie miles de años después.
Algo un poco fuera de la reflexión, pero interesante de mencionar, es que nosotros admiramos el resultado, mientras que ellos vivían el proceso. Nosotros ahora observamos las pirámides terminadas, pero antes ellos solo colocaban una piedra más cada día. Sin embargo, cada piedra era un acto de confianza con mucho sentido para el futuro.
Y aquí viene la pregunta más profunda de todo esto:
¿Cuántos de nuestros sueños abandonaríamos si aceptáramos que las cosas verdaderamente importantes requieren años de construcción silenciosa?
¡Los leo en los comentarios! 😉