Hace ocho o nueve años, tuve mi anterior época esplendorosa en el deporte. En aquella ocasión a pesar de los años de menos y estar en unos esplendorosos treinta y ocho años, el dolor, era una constante, y el riesgo de lesión me perseguía. A pesar de poder hacer dominadas con relativa facilidad, movimientos sencillos en principio me costaban la misma vida por la sobre tensión de codos y manguitos rotadores.
Todo ello, devenía en rabia y frustración, porque a pesar de contar con el mejor físico que había tenido en años, movimientos básicos del basket por ejemplo, como el tiro de tres, el desplazamiento lateral, y el salto y asegurar el rebote, me costaban la misma vida por descoordinación entre la parte superior e inferior de mi cuerpo.
Años después, entreno rutinas full body, y puedo ver de forma fehaciente que a pesar de no manejar los volúmenes de peso por músculo que manejaba antaño(pero vamos estoy muy cerca de no ser por las interrupciones pandémicas, hubiera sido objetivo superado) la coordinación cuerpo mente es mucho más perfecta. La ejecución de movimientos que implican fuerza y coordinación, están ahí, perfectos, sin apenas pensar, como deben ser.
Ayer, después de tirar con 65 kilos en pres de banca con relativa facilidad(tengo más problemas con la posición en el banco que con el peso) me vi de frente acercándome para pasar del saco de boxeo y sin apenas pensar, le solté una patada frontal, previo salto. Perfecta, luego sesión de puñetazos al frente, control del saco, gancho izquierdo, gancho derecho, y patada lateral con la derecha. Todo, muy automático, muy guay, muy liberador de adrenalina, la verdad.
Una gozada, tengo que seguir trabajando en esa línea, no puedo negarlo, me gusta.