Los cadáveres Isabelinos
Siempre debajo de los reyes,
Ocultos entre los rieles del tren.
Leyendas de ningún lugar.
Desaparecidos en tierras de nadie.
Todo en plena luz.
Siempre debajo de los reyes.
La luna agoniza.
Cada rincón huele a muerto.
Esta ciudad se pudre entre campañas presidenciales,
Los cadáveres no saben votar,
Sin embargo, siempre votan.
Es la ley de esta carnicería convertida en ciudad.Siempre debajo de los reyes.
Las guerras siguen sumando ausencia.
Llueven Bombas de todos lados.
No hay refugio posible,
La catedral es el nuevo cementerio.
Dios cierra los ojos.
Mi casa de la infancia desaparece.
Mi amante de la adolescencia desaparece
Mi cuerpo envejecido desaparece.
Sin darme cuenta…
Me convierto en un cadáver Isabelino.
Uno más de la estadística de crímenes del fin de semana.