Puedo ser el que disimula siempre que te quiere,
el que te escribe cartas que nunca llega a enviarte,
el que con cariño te recuerda, aunque le hiere
toda el vacío que inunda mi vida desde que te marchaste.
Puedo estar en mil sitios a la vez para encontrarte,
esperarte infinitamente en el lugar que acostumbramos,
el que no se desilusiona por la agonía de esperarte
y el que espera que mañana llegue la hora de encontrarnos.
Soy el que puede desempolvar la paciencia y vivir
con la certeza de que no volverás, pero con la duda de verte,
puedo pensar en que otro día no será casualidad coincidir
sino que es la bendición de la esperanza que persevera y vence.
Puedo imaginarme tantos escenarios y no perder la sonrisa
estar atrapado a gusto en las remembranzas del pasado,
no estoy acostumbrado a claudicar, ni andar con prisas,
y tampoco me sorprende no encontrar lo que he buscado.
Puedo ser quien siempre tenga los brazos abiertos,
para recibirte con algarabía en mi tosco regazo,
puedo estar enfermo y al segundo incluso muerto,
pero vuelvo sin más, sólo con tu llamado.
Puedo, muchas cosas sé que puedo hacer,
esperarte una vida entera, mirando por una ventana,
porque no me arrepiento de dejarte ir ayer
y tengo preparada mi disculpa, cuando vuelvas mañana.
Foto Propia