Quiero y no puedo, quisiste y te fuiste,
eres una despedida que nunca pude darte
el beso sano que no logró motivarte.
Eres lo que fuiste y serás lo que eres,
una ráfaga de ilusión en un insaciable estío,
una solamente entre infinitas mujeres.
Me miras, te miro, te alejas y te espero
sentado a la vera de un fuego que camina lento
sobre todos tus rincones, ahora vacíos.
Me besas despacio, te abrazo con sigilo,
eres de la costumbre un seguro regazo,
eres el sopor que inunda mis hastíos.
No llegas, no te espero, te vas y no te veo,
ya no eres más que un triste anhelo
que se agota con el tiempo y sus latidos.
Te lleno de mi, te alejas de ti y no estás conmigo
ya no vives en la canción de amor que te dediqué,
y no te encuentro en la nostalgia que siempre ansío.
Eres la despedida que nunca supe darte,
la oración triste que nunca terminaste,
tuviste mi vida aquí para quedarte,
fue culpa mía: me cansé de esperarte...
Ahora tu amor es un espacio inerte,
donde sólo entra la luz cansada
tuviste todo de mi y no quisiste verte
en el espejo de las esperanzas masacradas...