En mi reciente viaje a Caracas decidí en el ultimo momento desviarme a Barcelona, esto con el propósito de pasar saludando al buen amigo Mauricio, entusiasta y rescatista de fauna silvestre, quien además nos donó dos bastones de manipulación de serpientes.
A diferencia de viajes anteriores, en esta ocasión no me acerqué a la playa, sin embargo puede socializar un poco y estirar los pies antes de continuar el viaje.
Eso si, tengo la intención de volver pero de turista pronto.