Tal vez te hubiese querido
mucho más de lo que hice,
cuando con pasión te quise
sin ser muy correspondido.
De tu cuerpo apetecido
me perdí delicias gratas
pues al ponerte esas batas
me dejabas sorprendido.
Me quedaba entretenido
viendo tu azabache pelo
que peinabas con un cielo
de negro esplendor henchido.
Tal vez te hubiese querido
más de lo que te quería
porque aunque fuiste muy mía
tampoco era amo exhibido.
Yo lamento haber perdido
las rosas que tú tenías,
y tal vez si me querías
mucho te hubiera querido.