El día poso, su energía se haya en un inmerso declive, que ha de parar en las runas del suelo; sus habitantes inmiscuidos en sus quehaceres diarios, se hayan en la turbulenta destinación del cansancio del no poseer mas para dar, como si de un circulo se tratase, ya por las 5pm algunos habitantes han de desear que el día llegue al final de su ciclo. Repentinamente una noble nube, se ve al paisaje, alumbrado su nubosidad para dar así el inicio de la lluvia, quien esta refresca y avienta los malestares de baja energía.