PRÓXIMAMENTE EN STEEMIT.
Remontémonos a tiempos pasados, donde no existían las ciudades y las estrellas se podían ver claramente desde el país Mouglins, el cual siempre había sido famoso por sus aldeas llenas de personas de distintas razas, clases sociales y sin estereotipos, púes para aquél entonces la sociedad no era tan mugre como la que hay hoy en día.
Cada aldea estaba habitada por cualquier tipo de personas, buenas o malas, blancas o morenas, fuertes o debiluchos, y sobre todo por esos que eran especiales, aunque hablemos simplemente de Lyn, la chica de cabello plateado y ojos azul cristalino, la única especial de su aldea y la única especial en todas las aldeas de aquél país.
Si nos vamos a su pasado… El cual no recuerda, a excepción de cuando llegó a aquella aldea.
—Ardan, fieras de la luz, ¡Que no quede ningún sobreviviente! No quiero problemas a futuro. —Se escuchaba la voz de una mujer, una voz que implicaba imponencia, se notaba que ella era la dirigente.
Un grito de guerra resonó en el ambiente, los seguidores de aquella misteriosa mujer con cabello negro azabache y ojos más oscuros que el negro destruían todo a su paso, casas, plantas, cada niño y mujer que encontraban era asesinados sin siquiera darle un tiempo a reaccionar.
Eran bestias.
—¡YA VIENEN!