imagen de mi propiedad
El telefonito es
El telefonito es una necesidad
Llamada tras llamada y bla bla bla
No lo niego, como se dice aquí en Venezuela, se me cayó la cédula, y es que no lo puedo negar, el día que tome esa fotografía estaba lavando mi carro en un autolavado que funciona en una casa, y vi ese teléfono que lo tenían en una mesa frente a las sillas donde uno se sienta para esperar, y sin pensarlo dos veces a mi mente exploto con el recuerdo de esa canción, de inmediato me acordé de unas cosas que alguno de nosotros de los que somos de esa época hacíamos.
Estoy seguro de que alguno de ustedes que hacen vida aquí se acuerdan de ese tipo de teléfono y del candado que le ponían en el número 0 para que no hicieran llamadas de larga distancia, se acuerdan, o simplemente el candado se lo colocaban en el número 1 para que no pudieran llamar a nadie, jajaja yo lo viví y me acuerdo clarito de eso.
Pero como decía mi abuelo y su sabiduría de pueblo, una vez me dijo Dios hizo el cacho y el hombre le dio la vuelta, pues a ese candado en nosotros los jóvenes de esa época sabíamos como llamar a pesar del candado, y lo leí entre una de las publicaciones, pues si cuando uno agarraba la bocina en el Interruptor de gancho, justo con eso uno podía hacer la llamada, eso tenía un truco y uno tenía que llevar bien la cuenta y saber muy bien el número que iba a marcar.
Para poder llamar tenías que dar al interruptor la cantidad de veces que era el número, un número de teléfono por ejemplo 2212228 quiere decir que tenías que dar dos veces al interruptor hacer una pausa y luego dos veces más pausa luego una vez pausa y luego dos veces, y así sucesivamente hasta llegar el último número como este caso que era 8 así que tenías que dar ocho veces al interruptor.
Cuando vi ese teléfono pensé en la canción de Popy y también pensé en las veces que llame usando esa técnica y lo peor era cuando me equivocaba, ha, ha, ha tenías que hacerlo de nuevo, pero la emoción de hacerlo y hacerlo rápido sin que se dieran cuenta, era algo de otro nivel, la adrenalina era unas cosas que te hacía correr para marcar y poder llamar.
The little phone is
The little phone is a necessity Call after call and blah blah blah
I won’t deny it—as we say here in Venezuela, “my ID fell out,” meaning I showed my age. I can’t hide it. The day I took that photo, I was washing my car at a carwash set up in a house, and I saw that phone sitting on a table in front of the waiting chairs. Without thinking twice, my mind exploded with memories of that song, and I immediately remembered things we used to do back in the day.
I’m sure some of you who live around here remember that type of phone and the padlock they used to put on the number 0 to prevent long-distance calls. Or sometimes they’d lock the number 1 so you couldn’t call anyone at all. Haha, I lived through that and remember it clearly.
But as my grandfather used to say with his village wisdom: “God made the horn, and man found a way around it.” Well, we young folks back then knew how to make calls despite the padlock. I even read about it in a post. If you picked up the handset and used the hook switch, you could still make a call. It had a trick—you had to keep count and know the number you wanted to dial.
To make a call, you had to press the hook switch the same number of times as each digit. For example, the number 2212228 meant pressing twice, pause, twice again, pause, once, pause, then twice, and so on until the last digit, which was 8—so you’d press eight times.
When I saw that phone, I thought of Popy’s song and also of the times I used that technique. The worst part was when I messed up—haha—you had to start all over again. But the thrill of doing it quickly without getting caught was something else. The adrenaline made you rush to dial and make the call.
Translated with DeepL.com (free version)
Para ser feliz solo debes tomar tu propia decisión. / To be happy, you just have to make your own decision.