Caminan cabizbajos, no por falta de confianza, tampoco el orgullo le han golpeado.
Con el rostro iluminado, no por luz propia, sino artificial, la misma que marchita el brillo de sus ojos
Sus mentes y pensamientos a mil por hora, pero no notan que les rodea
Dedos veloces ahorran gestos, charlas amenas y disputas sin encender aliento.
Caras felices, tristes, enojadas y sorprendidas, quizás un poco más.
Abrazos y estrechados de manos que no alcanzan el tacto, que extraños seres humanos.
Besos que no prueba el sabor de la piel de ceda, cercanías que no concuerda a la escena
Distantes, callados, solos y embrujados, sonsos por lo que sostienen en sus manos,
Ellos mismo se han apartado, pero a la vez siguen conectados.
Comentan "lo que me he comprado", aprobado con corazones y el pulgar alzado.
Sonrisas y disgustos, debates y romances, tertulia aunque no están ninguno.
¡Raros, muy raros!
porque no hablar, sonreír, gritar usando los labios
porque no te toco, abrazo, como en el pasado.
Donde quedo el calor humano, cuando cerio tanto este espacio.
Tú sabes de que hablo.