Algunas veces, camino vacilante
Al filo de la navaja de Ockham
En ocasiones, navego a la deriva
Persiguiendo fantasmas
A través del océano de Ulises
Espectros que se alejan
Que se esconden detrás del horizonte
Burlándose de mí en la distancia
Ciertos días
Persigo molinos de viento, cual quijote
En la vasta inmensidad de un desierto
Intentando rasgar el velo del enigma
Resolver el dilema de Hamlet
Otras... inútilmente
Mis manos temblorosas
Pretenden atrapar el instante
Que se escapa
Como agua entre mis dedos
Los peores, son aquellos
Cuando deambulo solitario
Entre una muchedumbre indiferente