El Pequeño, salió de su humilde hogar y sentándose al lado de una cerca de alambre, allí comía con una alegría y la saboreaba, con mucha delicadeza, se encontraba en sandalias, sintió una picada en su pie derecho, a ver observó una hormiga, que le indicaba algo, el pequeño continúo comiendo, sintió otra picada miró otra vez, ella quería decirle algo.
El niño, le preguntó a la hormiga ¿tienes hambre? ¿quieres comer?, y su amiga, le hizo señas indicándole que si.
El niño, vio como un batallón de hormigas todas iguales, se acercaban al alimento , se montaban encima, caminaban por los alrededores de la mismo, tomaban en sus bocas trocitos y se alejaban a veloz carrera.
Eso lo hacían una y otra vez, el trozo fue reduciendo de tamaño.
El grupo de hormigas que quedaban alrededor de la arepa, empezó a mover el alimento.
Peter vio como las hormigas, cargaron el alimento y se retiraban del lugar.
El niño, se entristeció al ver que todas las hormigas se llevaban la arepa; y él no podía distinguir a su amiga ya que todas eran iguales...
El niño cambió su carita, de tristeza a felicidad, cuando vio que del grupo una hormiga, se dirigió a él, se montó en su pie derecho, Peter pensó me va a picar, pero la pequeña le dio un besito en el pie en agradecimiento por el alimento que le había obsequiado a su comunidad y se retiró del lugar.
Regresó a su humilde hogar, donde le esperaba su mamá Carol, quien le preguntó ¿ te comiste toda tu arepa?
Peter respondió; no, ella lo iba a regañar cuando el niño la miró y le dijo, la compartí con una familia. Su madre Carol, le preguntó ¿ qué familia?, si nosotros vivimos solos en este sector.
El niño muy feliz y con una sonrisa en su cara ,le dijo a su mamá; conocí una amiguita que tenía hambre y le di parte de mi arepa, para ella y su familia, estoy contento mamita, voy a mi habitación.
Carol, se quedó pensativa y fue a la habitación del niño; preguntándole ¿ cómo es eso de su amiguita? al mismo tiempo que se acostaba al lado de su pequeño hijito, quien muy feliz, le respondió con un abrazo y le decía, una amiguita mamita. Jajajajajaja.
Fuente:
Microcuento Original
Autor: Luis Antonio Delgado
Usuario Hive Blog: Kiaradel