Durante la rutina diaria no nos detenemos a observar los maravillosos detalles que nos rodean porque literalmente no podemos, mi labor diaria no me permite un minuto durante la escala de un avión en tierra pero hay instantes en los que levantas la mirada y descubres un mundo de sensaciones y colores que de pronto te erizan la piel y agradeces poder captar esas sensaciones para compartirlas, el anochecer en el aeropuerto es un espectáculo digno de disfrutar y deja lo que pides de esos minutos porque si miras al sur ves el anochecer avanzar mientras que por el noroeste se mantiene aún por unos minutos los colores pastel del bello ponerse del sol.
Imposible captar el momento sin una panorámica de la situación para ahorrar cualquier descripción errónea por lo que espero disfruten de esos minutos entre el día y la noche.
Parameters of the photographs: