Quiero ser normal, y cuando me refiero a la palabra normal. No quiero sonar como si entendieras heterosexual, porque de hecho lo soy, tanto como cualquiera de ustedes, seguro no logran entender de qué va esto, pero si me ves, solo seré una chica, pero si me conoces sabras que no lo soy, que solo quiero ser un julio normal, en mi cabeza desde siempre un julio era un hombre, hasta que un amigo descubrió mi identidad de red social falsa, y empezó a llamarme julio. Y muchos lo escuchaban extraño, pero la forma en que latía mi corazón era excitante. Amaba ser julio, siempre ha sido mi mayor sueño. Ser un julio.
Soy un anormal, lleno de complejos y defecto tontos de mi naturaleza, y no fue la naturaleza quien decidió mi género, porque si es por ella me cree perfecto, pero a mis padres le dijeron una niña, no me dejaron ser, me privaron de felicidad al verme nacer. Nunca me sentaron para saber que pensaba yo de ser niña. Y es que no me gusto nunca ser niña, porque nunca me sentí o me vi como una, me dolía a diario no ser el hombre que yo era.
Y me he puesto una etiqueta después de vivir años sin querer encasillarme, a ver si con ella logro expresarme, porque solo quiero ser normal, un hombre que puede salir a la calle sin ser señalado o maltratado por una sociedad que no conoce de respeto.
Son tantos años desvelado esperando esto, tantas lagrimas que han dejado gastados mis ojos, tantas cicatrices intentando ocultar mi dolor para darles una risa, pero a este punto mis pies se cansaron de andar tras un mundo que no era mío, tras un sueño que no me propuse cumplir, porque el miedo ya me venció, y quiero ser normal. Y no me va a importar lo que veas, porque iré por encima de tu imaginación, romperé mis propios límites, las reglas de mis padres y los insultos familiares.
Hola mundo soy un julio.