Dos amigos salen de un bar, ambos van tan borrachos que apenas pueden caminar.
A duras penas logran montarse en el carro.
Tiene que esperar como media hora para poder salir.
-Amigo vamos a esperar que se nos pase un poco el mareo para arrancar, porque todo me da vuelta.
-No se preocupe, yo también estoy igual.
Al rato llaman de la casa de uno de ellos.
-Ya estamos en camino, en un rato llegamos. –responde este.
-¿Quién era?
-La cuaima para saber dónde estoy y como que es adivina porque lo primero que me dijo fue ”estás borracho”
-Yo por eso no tengo celular –responde el otro.
-Mejor nos vamos antes que vuelva a llamar.
Salen del estacionamiento del lugar y toman la autopista.
Es madrugada y no hay mucha circulación.
Pasan los cien kilómetros por hora de velocidad.
Uno de ellos le dice al otro.
-Amigo, estoy asustado, vamos muy rápido.
-Yo también.
-¿Por qué no baja la velocidad?
-Porque el que está manejando es usted.