Confieso la poderosa atracción que ejercen sobre mí las flores, su belleza, su perfume y su ciclo vital hacen que pueda pasar horas fotografiándolas.
Siento que tengo que esforzarme al máximo para capturar todo ese poder, luchando contra el viento, esperando ese momento perfecto en que la nubes dejaran pasar la luz del sol.
Las cámaras fotográficas todavía no pueden capturar el perfume, pero mi mente aún recuerda su olor.
Gracias flor
por regalarme ese momento
por atraerme con tu olor
por moverte con el viento
y por transmitirme tu amor.
Feliz lunes