Pablo Neruda, escritor chileno, uno de los poetas fundadores de la nueva poesía latinoamericana, como titula su libro el crítico Saúl Yurkievich, nació un día como hoy, 12 de julio en 1904, hace 117 años.
Neruda fue autor de una profusa obra poética, además de haber escrito también dramaturgia y prosa narrativo-ensayística, como su Confieso que he vivido (para información precisa pueden ir a la fuente arriba indicada). Fue un vehículo por el cual se renovó la poesía hispanoamericana, con la asimilación que hiciera de la estética surrealista, pero siempre en el ámbito de su cosmovisión americanista.
La influencia que ejerció en las generaciones contemporáneas o posteriores es innegable. A su favor o en su contra se colocaron muchos escritores, incididos por su posición partidaria (militante) comunista. Aunque no necesariamente se redujo a ese criterio; también los hubo estrictamente literarios. Yo debo reconocer que nunca me consideré "nerudiano"; siempre tendí a César Vallejo o a Jorge Luis Borges, entre los principales. El libro de Neruda que ha sido fundamental para mí es Residencia en la tierra, de los años 1925-1931. Y de él, particularmente, el poema "Walking around".
Con el permiso de ustedes (pues se trata de un poema extenso), y en homenaje al poeta, se los copio aquí, y luego comentaré algo de él:
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.No quiero para mí tantas desgracias.
no quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
No quiero abusar de ustedes; ya estoy satisfecho con que puedan leer o releer el poema. Solo diría, brevemente, que se trata de un poema de una fuerza existencial única, condensada en su primer verso: "Sucede que me canso de ser hombre", afirmación que se irá desglosando en una visón muy irónica y, a la vez, celebratoria, de la vida. En este poema de Neruda los aires renovadores de la poesía (no solo surrealistas) son manifiestos. Se pueden percibir en las correlaciones aparentemente ilógicas, abstrusas, cotidianas, oníricas, de sus imágenes.
Espero que este post sirva para los usuarios de #Hive inclinados a la poesía. Mi lema es: ¡hay que leer poesía! (de la buena, por supuesto). Saludos, amigos.