Mi viaje Mochilero a Colombia fue de mucho aprendizaje para mi, ya que me llevó desde Barquisimeto, Venezuela en un viaje de 32 horas hasta Bogotá, Colombia y de retorno en un viaje de 65 horas con derrumbe de vías incluido mas pueblos del norte de Santander. De mi viaje por tierra rescato los paisajes tanto de ida como de vuelta, las experiencias vividas, las personas que conocí en cada destino, y sobretodo el gentilicio del Colombiano. Allí comprendí cuanta razón tienen en su slogan...definitivamente el riesgo es que te quieras quedar.
Toledo es un pueblo donde no hace falta ser experto en fotografía para captar buenas tomas, como verán, cualquier esquina se asemeja a un cuadro paisajista. Gente cálida a pesar del clima, muy servicial y sobretodo trabajadores y echados para adelante. Cuentan que detrás de ese cerro se oculta la segunda caída mas grande del mundo por detrás de nuestro Salto Angel. El parque Nacional Natural El Tamá, el cual tiene todos los pisos térmicos y una variada gama de especies en su fauna y flora, así como hermosas vistas paisajísticas. Dentro de este parque, señala la historia, se encuentra la cascada La Segueta, que con más de 800 metros de caída libre sería la más alta de Colombia y segunda del mundo detrás del famoso Salto del Ángel en Venezuela. Sin embargo acceder al lugar es todavía muy difícil, por lo abrupto del terreno en plena selva del lugar.
Para esto se viaja, para esto se conoce nuevos horizontes, te convierte en mejor persona y ¿saben que es lo mejor de un buen viaje? Es el mejor remedio para desprenderte de prejuicios infundados y para dejar atrás a personas que no desean evolucionar.