Todo procede de un cuerpo,
no importa si el tuyo es más hermoso
y mucho más si está bajo el disco lunar;
o si el mío es un gato en acecho
y más felino si el tuyo es la leche.
Todo conduce al cuerpo;
la flor a la mano,
la palabra al oído,
el beso a la boca;
y no importa
que sean mudos o sordos,
el cuerpo es el templo del alma.
Todo termina en un cuerpo;
no importa que al tuyo lo embalsamen,
que el mío se pierda en batalla;
importa que al juntarse sean uno,
tallo y flor,
susurro y grito,
carne y dentadura.
Imagen creada en canva