La caricia es el ojo
que entra en la piel;
si al meterse no se abre
como una mariposa
en busca de tus flores
es porque entró ciega,
es porque estás
en las manos erradas.
El beso es la boca
que entra en tu espalda;
si no te muerde como el fuego
es porque va apagada,
es porque estás en otra boca.
La noche es la guitarra
que se abre;
si no suenan tus cuerdas,
si tus fuentes no cantan,
es porque tu cuerpo va
sin flores,
sin fuego,
sin música…
apagado.
Diseño de portada hecho en Canva