En todos desconfié, incluso de mí mismo. Porque debía entender que la pérdida me llevaría a esa búsqueda de el todo que valía para mí y los míos, que no necesariamente son bienes.
No. Mi búsqueda es del yo que quiere coherencia humana, tal vez es el nirvana; pero sólo ese que conlleva a mi crecimiento espiritual y ciudadano. Es que mi país no está en el olvido, se está reencontrando; buscando muy adentro y regresar a lo que fue, ese venezolano que nunca debió irse. Que debe y va a volver, de a poco se encuentra. Se busca un país, un ciudadano.