Relato breve: Darknet, terror digital. Original de @janaveda

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Darknet, terror digital

Al frente del computador, un hombre maduro navega por internet viendo vídeos y buscando páginas sobre la Darknet. El día anterior su hija Mariani le había pedido que le ayudará a recopilar información para elaborar un informe final, la evaluación de mayor peso en la asignatura de redes, ella estaba cursando el quinto semestre en el instituto universitario de tecnologías emergentes, con notas sobresalientes y estaba decidida a mantener su índice académico.

A Vicent siempre le ha apasionado la tecnología desde muy joven, recopiló centenares de revistas que guardaba con mucho celo en su estudio, era normal para él, releerlas y observar algunos vaticinios cumplidos y otros no, como también validar información dudosa que veía en la red. Mariani adoptó la pasión de su padre y recordaba las largas charlas con Vicent sobre las maravillas que pronto dominarían al mundo. Tertulias sobre mecánica, aeronáutica, biotecnología y demás temas afines, colmaban sus recuerdos. Ella había crecido con el auge de la internet y pertenecía a la generación de los milenians, así que a Vicent, la elección de la carrera de ingeniería de software, por parte de su inteligente hija, no le prendió por sorpresa.

El profesor de redes de Mariani, Martijn Cretu, es un inmigrante de Europa oriental quien salió intempestivamente de su país cuando era investigado por la policía política, el gobierno le vinculaba a un supuesto ataque cibernético al sistema gubernamental y bancario de la nación. Él obtuvo el puesto de docente en la principal universidad de tecnología del país en virtud de las impresionantes credenciales académicas y destrezas. Él llevaba ejerciendo el profesorado prácticamente desde que llegó al país.

Vicent recopilaba información, pensaba esto es un mundo totalmente inexplorado para mí, en él se daba un debate entre, si quedarse con la información referencial encontrada en internet, o ingresar al otro lado y experimentar por sí mismo los mares de la Darknet. Lo que inicialmente era una simple búsqueda, ahora era una invitación a salir de su área de confort y supuesta seguridad.

La curiosidad fue mayor que la prudencia y decidido, ingresó en la oscuridad. Navegaba en TOR hacía aguas profundas, a sabiendas que si quería, aún estaba a tiempo de volver, de repente, el sistema central de calefacción de la casa se apagó.

— Mariani, Mariani.

— Papá ¿por qué apagas la calefacción? ¡Enciéndelo pronto, no ves que afuera esta nevando!

—Mariani, yo pensé que lo apagaste desde tu laptop.

— ¡No papi! — contestó la hija con un tono molesto, Margaret, la esposa de Vicent y madre de Mariani exclamó en voz fuerte desde la cocina.

— Amor, ¿qué pasa con la calefacción?

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Imagen de Free-Photos en Pixabay

Margaret no había terminado la última palabra cuando la pantalla del ordenador de Vicent parpadeo tres veces, apareciendo un atemorizante mensaje en grandes letras que decía: Bienvenido al frío mundo de la Darknet.

— Mariani, vente corriendo tenemos un gran problema aquí — gritó Vicent.

La joven universitaria mientras se ponía un grueso abrigo entraba en el estudio de su papá y observando el monitor exclamó:

— ¿Qué haz hecho papá? Estás dentro de Darknet.

— Si hija, navego en forma anónima en búsqueda de información para tu tarea de redes.

—Papá pero que tiene esto que ver con que se apagará la calefacción.

— Creo que alguien está operando remotamente el sistema domótico que instalamos el mes pasado.

— ¿Y qué hacemos?

— No sé hija. Vamos a encenderlo manualmente.

Vicent caminó hacia el sótano e intentó encender la calefacción pero al rato volvía apagarse, Mariani al ver lo que sucedía, se daba completa cuenta, que sin la calefacción estarían expuestos al intenso frío mortal. Así que evaluó distintas opciones en su mente con base en los reportajes de supervivencia leídas en las revistas de su padre. Súbitamente pensó en el profesor Cretu, tomó su celular y marcó su número. Los segundos de repiques le parecieron eternos, hasta que al otro lado del auricular escuchó el característico acento de su profesor.

— Aló Mariani.

—Profesor no tengo mucho tiempo para explicarle, alguien hackeo el sistema domótico de mi casa y apagó la calefacción. Profesor me oye…

Abruptamente se interrumpió la comunicación, las lágrimas empezaban a correr por el hermoso rostro de la joven, mientras tanto su padre intentaba reiniciar el sistema. Margaret sacaba del amplio closet del sótano unas gruesas cobijas, repartiéndolas con premura.

El sonido salvador proveniente de la calefacción alertó la vuelta a la normalidad, poco a poco el frío salía por os extractores del sistema siendo reemplazado por una agradable temperatura ambiental. El celular de Mariani sonó, era el profesor Martinj.

— Mariani, ¿están bien?

—Si profesor.

—Ya intercepté la señal de los atacantes y la neutralicé.

Entre leves sollozos la joven le dio las gracias a su salvador, pero no dejaba de pensar en el por qué esto había sucedido y si en el futuro, estarían totalmente a salvo. Ella sabía que la Darknet no era malévola en sí misma, al igual que en internet y la vida normal, hay personas con buenas y malas intenciones que circulan por las calles reales y virtuales. Aunque era evidente que alguien o algo quiso dañarlos.

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Fuentes:

Relato e imagen original de janaveda@janaveda

Relato breve: Darknet, terror digital. Original de @janaveda | Ecency