2do RASGO👍👍
Cuando un hombre es convertido, la primera operación de la gracia de Dios dentro de su alma, es darle verdadera pobreza de espíritu, y por eso la primera bienaventuranza es, "Bienaventurados los pobres en espíritu". El Señor nos lleva a conocer nuestro vacío, y así nos humilla; y luego, después, nos hace lamentar las deficiencias que son tan manifiestas en nosotros.
Luego sigue la segunda bienaventuranza: "Bienaventurados los que lloran". Primero hay un verdadero conocimiento de nosotros mismos; y luego una sagrada aflicción que proviene de ese conocimiento. Estos no son solamente los que lloran o lamentan porque han perdido un ser querido, ya que uno llora por tristeza, por gozo, por malas noticias o aun por buenas noticias.
Por eso hoy quiero compartir con ustedes el título del sermón “LA AFLICCIÓN TRAE BENDICIÓN”. Al reconocer que no somos autosuficientes, que necesitamos de Dios, su justicia y su gracia por medio de Jesucristo, es el 1er escalón para llegar a ser sus hijos. Depende de Dios, no de su propia justicia. El discípulo de Jesús depende de Dios, no de él mismo. En cada área de su vida se ve demostrado su dependencia de Dios. Así pues, vemos que el Señor Jesús nos enseña desde lo más básico y nos va subiendo de escalón. Puedo decir que el ser pobre en espíritu es una condición del discípulo de Cristo. Este rasgo de su carácter debe permanecer en cada uno de nosotros.
El 2do escalón de esta escalera es otra extraña bendición. Para nuestra mente no es aceptable que una persona que es afligida sea feliz. Es fácil pensar que los felices son los que están alegres. Pero Cristo fue afligido en todo, y nos dice: felices los afligidos (lloran).
Los que se ríen se lamentarán, pero los que son afligidos cantarán. ¡Cuán gran bendición es la aflicción, pues provee el espacio para que el Señor administre el consuelo! Nuestras aflicciones son bendecidas, pues son nuestros puntos de contacto con el Consolador divino. La Bienaventuranza se lee como una paradoja, pero es verdadera, como lo podemos atestiguar muchos de nosotros. Nuestras horas de lamentación nos han proporcionado más consuelo que nuestros días de júbilo. Veamos la aflicción que trae verdadera felicidad:
I.- DOLOR POR TU PROPIO PECADO.😢😢
Todo comienza en el momento del arrepentimiento para salvación, al reconocer nuestro vacío, nos humilla, y es allí donde nuestro corazón se aflige y lamenta al ver tantas deficiencias en nosotros y el pecado que está en nosotros. En ese momento debe haber un dolor y hasta lloró al reconocer nuestra propia condición de persona pecadora. Tenemos un ejemplo de la mujer pecadora que entró en casa del fariseo (Simón) para encontrarse con Jesús, Lc. 7: 37,38.
Quizás alguno ha visto como personas al recibir a Cristo, luego empiezan a llorar. Porque se dan cuenta de su condición pecaminosa, de su pecado. Esa condición los aflige y lloran porque han ofendido a Dios durante toda su vida. Ellos recibirán consolación.
En otros casos, cuando le fallamos al Señor y cometemos algún pecado lloramos por fallarle al Señor. He escuchado a algunas personas que después que recibieron al Señor se han convertido en unos llorones, porque lloran por todo. Como discípulo de Cristo que eres debes sentir dolor por tu propio pecado que cometas. Ya los pecados pasados y que hemos pedido perdón a Dios pasaron, esos no pueden atormentar nuestra vida. El enemigo los usa para afligir nuestra vida, pero debemos estar claro que ya él no puede hacer nada y tenemos que pararnos firmes ante esas asechanzas del enemigo. Después del dolor y llanto, recibimos consolación de nuestro Señor, que maravilloso.
II.- DOLOR POR LA ESPANTOSA CONDICIÓN DEL MUNDO.😢😢
Como discípulo de Cristo debe dolerte la condición de pecado que se encuentra tu comunidad, ciudad, nación y el mundo. Cuantos no gimen por lo que está sucediendo en Siria y en otras naciones que mueren tantos inocentes diariamente. Cuantos no gimen por la situación de nuestra nación y no hay arrepentimiento, el pecado sobreabunda. La maldad se apodera y causa destrucción y muerte. Por todas estas situaciones el discípulo de Cristo debe conmoverse y afligirse.
Así como Jesús se conmovió y lloró por Jerusalén, porque estaba ciega y le iba a rechazar, Lc. 19: 41-42. Así está el mundo ciego a los acontecimientos mundiales y el inminente regreso de Jesucristo y viviendo una vida desenfrenada, hoy el mundo gime de dolor, pero no busca de Dios. Busca solución a sus problemas por medio de otros dioses y brujos.
Como esos discípulos de Cristo, debemos gemir y llorar por todo lo que está aconteciendo a nuestro alrededor, en nuestra nación, en este mundo tan golpeado.
III.- DOLOR POR LOS QUE RECHAZAN A JESUCRISTO.😢😢
Si le has hablado a una persona muy allegada a ti, y rechaza a Cristo eso te debe causar dolor. Sea un amigo, sean tus padres, hijos, hermanos da mucho dolor y genera llanto que alguno de ellos se pierda.
He conocido la historia de madres que lloran prácticamente todas las noches para que Dios tenga misericordia de sus hijos. Cuando una persona rechaza a Jesucristo, esto debe causar dolor en los discípulos de Cristo.
NO SE REFIERE A: 🤦♂️
IV.- DOLOR POR LAS VICISITUDES DE LA VIDA.😢
Una enfermedad puede ser una causa para afligir tu vida, porque te causa sufrimiento y dolor. Sin embargo, no se refiere a esta aflicción la bienaventuranza. Aunque recibimos del Señor consuelo en nuestras vicisitudes de la vida.
La muerte de un familiar cercano o un amigo puede generar gran dolor y tristeza. Allí Dios nos da fortaleza y consuela nuestra vida. Pero no se refiere a esta situación.
Dios te bendiga, luego estaré dándoles el
3er rasgo del discípulo de Cristo