La flor del amor.
Microrrelato
Desde hace muchos años venía escuchando de parte de mi nona Lorenza la historia de la flor del amor, me decía que era tan especial que costaba mucho encontrarla pero que cuando lo logras la dicha más perfecta llegaba a regocijar tu corazón.
Pensaba desde niña que aquella flor debía ser perfecta, hermosa, quizás pétalos de cristal brillante, o destellos de oro, quizás en color arcoíris con aroma dulce, la imaginaba de tantas maneras que hasta soñaba con aquella flor.
Al crecer seguí escuchando a mi nona relatar su historia de aquella flor del amor, ella decía que la había encontrado y la cuido tanto que esa flor creció mucho y tuvo brotes que germinaron, cuando me contaba esa parte sonreía de una forma que me llenaba el alma, se veía tan bella, creo que su flor del amor la volvió especial.
Poco a poco mi nona Lorenza comenzó a apagarse y cuando iba a su habitación ella me pedía que le contará su historia, la sabía de memoria así que comenzaba a relatar y sin darme cuenta sonreía en las mismas partes que ella lo hacía; se quedaba dormida tan plácida, salía despacio de su cuarto y me iba pensando en su flor del amor, pensaba si algún día la podría ver o quizás solo era un cuento y nada más.
Al pasar el tiempo mi nona Lorenza nos dejó, se fue en completa paz, su rostro plácido nos dio el consuelo que ese tiempo necesitábamos, cada tarde entraba en su cuarto y me sentaba en su silla mecedora, veía a la misma dirección que ella miraba y recordaba mi infancia, sentada en su alfombra escuchando la historia, en ese momento recordé que ella siempre sostenía una foto, la busque y ahí estaba la flor del amor, era el nono Ricardo, mi madre de bebé y mi nona Lorenza, la flor del amor era la familia y los brotes éramos nosotros, sus nietos, al fin lo entendí nona querida, al fin encontré la hermosa flor del amor.
Cada tarde vuelvo al cuarto de mi nona y esta vez es diferente ya que sus brotes de amor ahora viven en mi y en la familia que estoy formando, también haré vivir a la flor del amor de la que tanto tiempo me hablaste.