Fue una noche mágica para mi pequeña, quién estaba ilusionada con ir desde que mi mamá y su tía le hablaron de esta actividad, la verdad yo no quería ir, pero verle su insistencia me fue imposible decirle que no.
Estas luces se encendieron con la compañía de excelentes bandas músicales de mi ciudad, así que la alegría en el ambiente era de esperarse, y los niños fueron los que más difrutaron, en el lugar se encontraba Santa, la señora Claus, Mickey, Minnie y algunos duendes.
Fuimos a los infables y luego cenamos pizza.
Ahora bien me cuesta creer que luego de este encendido de luces maravilloso en aquel lugar, se hayan apagado mis luces, casí sin aviso, una parte de mi quedó en la oscuridad y este lindo momento lleno de manchas que borran mi sonrisa.
La vida es así, un día estás en lo más alto, eres incluso luz, pero la caida es inminente y el olvido inevitable.