Una de las cosas que más me gusta hacer es cocinar, sobre todo si son recetas fáciles, sencillas y de pocos ingredientes, siempre ando buscando una alternativa sabrosa y nutritiva con que consentir a mi familia y así darles “el pan nuestro de cada día” (frase muy acuñada a propósito por grandes cocineros locales e internacionales”).
En esta ocasión les presento el “pan de yuca” (tubérculo originario de América del Sur y muy utilizado por nuestros aborígenes para elaboración de diversos productos como casabe, mañoco) además de comerla como acompañante sancochada en las comidas; sabroso por demás y haciendo eco de lo dicho anteriormente “pocos ingredientes y sencillos”.
Iniciamos pelando y sancochando un kilo de yuca aproximadamente, luego de que ablande se deja enfriar a temperatura ambiente y se ralla por el lado fino del rallo.
Luego se amasa con tres cucharadas de fécula de maíz, media cucharadita de polvo de hornear, 3 cucharadas de aceite o de mantequilla derretida, media taza de queso blanco rallado luego se forman bolitas o cualquier otra forma, (esa fue la que yo hice); se le hace una cruz en el medio para permitir esponjar; se llevan al horno por media hora aproximadamente, según la temperatura del horno y cuando doran están listos para comer.
Espero que esta receta haya sido de su agrado, pónganla en práctica y diviértanse alimentándose!
Todas las fotos fueron tomadas en casa por mi hija con mi celular Hyundai E lite E- 435