Soy lo que nunca esperas que pase, lo que nadie te dijo, nadie te cuenta. Soy lo que nada te prepara para ver, lo que quieres y no puedes entender. Voy con bufanda y abrigo de piel, un poco de nieve y una lluvia de lágrimas sobre el papel. Y cuando pasen los días, de seguro encontraré un lugar donde envejecer.
En el rincón más oscuro y nublado de tus pensamientos, allí acamparemos tu y yo junto a los malos recuerdos del momento aquel; allí viviré. Yo soy la decepción y suelo ser tan cruel que destruyo momentos felices y personas alegres como la noche apurada que apaga el más bello atardecer o como una flor marchitándose mucho antes de florecer. Cuando por desgracia aparezco ante tus ojos y me maquillo con mentiras, entre nerviosos movimientos y gestos inútiles e inusuales. Ahí es donde muestro mi verdadero filo y el daño que puedo hacer. Casi nadie acepta un paso que decidió dar o un error que sintió deseos de cometer, la gran mayoría escoge interpretar el papel.
No entiendo, ni quiero entender.