Algunos amigos me han escrito para preguntarme el porqué de mi ausencia en Steemit. Era para mi como un reto o una obligación el publicar diariamente, eso lo reflejan mis más de 3700 posts (repartidos entre artículos y comentarios que he realizado a lo largo de casi dos año. Suena mucho y realmente me parece que ha sido así, ha representado un desafío y un esfuerzo y esto dispuesto a continuar pese a la gran baja en las recompensas que hemos visto a lo largo de todo este tiempo, donde muchos amigos han sufrido el desaliento y han abandonado la actividad en sus respectivos blogs.
Debo reconocer que también para mi es frustrante ver lo poco se que recompensa por el esfuerzo, al igual que muchos otros siempre he tratado de ofrecer calidad, imaginación y por sobre todo honestidad a la hora de escribir mis posteos pese a que una vez he sufrido un llamado de atención por algo que consideré en su momento y aun así lo creo una injusticia. Pero bien, no se puede pretender que los criterios de las personas sean iguales, la vida sería muy aburrida si eso ocurriera y además creo que esa calificación me ayudó para darle otro enfoque a mi blog y me concentré más en crear historias y darle mayor cabida a mi veta de escritor aficionado. En definitiva creo que desde esa óptica he ganado.
Pero volviendo al objeto de este post además de servir para volver al ruedo también es una oportunidad de explicar mi ausencia de más de un mes, mi madre se accidentó, se cayó en el baño de su departamento y se fracturó ambos brazos: la muñeca de la mano derecha y el húmero del brazo izquierdo, además del susto y los primeros días yendo al hospital en varias oportunidades hubo que conseguirle algunas personas que pudieran cuidarla ya que ella vive solo y no quiere ni puede venir a casa. Ella tiene 85 años pero un estado mental envidiable y yo he heredado su pasión por la lectura y la investigación. Tiene la casa llena de libros y gracias a las tabletas hemos logrado no tener que mudarla a un lugar más amplio. Le costó acostumbrarse pero finalmente se rindió a la evidencia de la falta de espacio.
Les dejo una fotografía de mi progenitora ya mucho más repuesta del percance y con la mitad del yeso del brazo derecho ya que esa mañana le cortaron una buena parte que le tenía también inmovilizado el codo. El día 8 de enero tenemos turno para retirarle completamente el yeso y el otro brazo ya ha comenzado con las tareas de rehabilitación, esperemos que todo se vaya acomodando y tanto ella como yo podamos volver a nuestra rutina diaria.
Saludos para todos, especialmente para aquellos que se preocuparon por mi prolongado silencio.