La Torre, la Manzana y el Nido

hljott(52)
Published in
#spanish
Words
591
Reading
3 min
Listen
Play
8y
Hola, queridos Steemians. Hoy les traigo un poema de mi propia autoría titulado "La torre, la manzana y el nido". La idea se me ocurrió en una de mis noches de insomnio. La torre negra es mi pieza favorita del ajedrez. Desde mi punto de vista, esta pieza representa el castillo que hay que defender. Según la simbología masónica, la torre es significado de protección, resguardo de posibles agresiones y de conexión con el macrocosmos. La manzana, es mi fruta favorita -lamento mucho que haya desaparecido de los supermercados y de la mesa navideña-, en especial la roja. Ella representa la inmortalidad y el conocimiento. Con este último hay que tener cuidado, ya que saberlo todo no siempre es bueno, Además, saber ciertas cosas puede convertirte en una mejor persona o motivarte a hacer cosas malas. El nido es el símbolo de la paz y el sosiego, la placidez del paraíso. Por lo que tal vez así podamos entender porqué algunas personas no se atreven a mudarse de la casa de sus padres o, cuando esto pasa, los padres -por lo general la madre- quedan con el Síndrome del nido vacío. Espero que lo disfruten.

La Torre, La Manzana y El Nido

La Torre

Mi guardia siempre ha estado en alto.
El cambio es regla inquebrantable.
Cada Hexagrama indica una nueva mutación, inesperada, indeseada.
Dios altera el orden para hacerme crecer.
Tal vez Job sea el único que me comprenda.
Mis escritos se mecen y duermen en cada estante.
Son un Atbash para quien no los sepa interpretar.
Me consta que debo pagar el peso de mi corazón en dáricos dorados
por una noche de tiempo compartido.
"Extraña, impura, maldita Baggaza", señalan los adoctrinados
de gruesas ojeras y de doble moral.
Cuando mi cuerpo caiga al suelo,
mi refugio se convertirá en mi Dhakma.
Mis huesos reposarán aquí por siempre.

alt
Fuente

La Manzana

La pitón no sabía que andaba en malas compañías:
la tentación fue demasiado grande para mí.
El martillo de la misoginia cayó sobre nuestra estirpe.
Ella jamás podrá cerrar los ojos al dolor.
En cambio, yo haré mis hechuras en la oscuridad.
Una voz dentro de mí dice:
"Termina el fruto rojo y conserva las semillas. Siémbralas.
Espera pacientemente por la luna otoñal.
Ella te dirá cuándo debes volver a comer y así conocer más".
A cada bocado más aprendía, pero,
mi lengua -ni ninguna otra- logró capturar
la esencia de lo percibido:
Parábolas celestes. El crepitar del fuego.
Sea la Metempsicosis a las vidas tomadas por él.
El canto de ballenas. El vómito del volcán.
La perfección dorada del crisantemo.
Los peces hermanos. Los cántaros del aguador
y los supervivientes a Atlantís nēsos.
El silencio que habita más allá de mi corona es el único idioma natural.


Fuentealt

El Nido

No quiero salir de la cama.
Mi inconsciencia es una cuna serena, oscura y silenciosa.
Sólo veo cosas en sueños cuando una de las Vírgenes rojas
tiene algo qué decirme.
No quiero vestirme.
Cubierta por la sábana suave, roza mi piel.
Tocarme, besarme con los ojos cerrados se siente tan real.
La noche parece más larga.
La oniromancia me revela cosas:
deseos que mueren, realidades con las que hay que vivir.
Ellos creen que con una disculpa será suficiente.
Con los ojos cerrados el yugo es más pesado,
el fuego es más ardiente,
la poesía entre hermanos y hermanas
es escrita y leída en la oscuridad.
Entre nosotros siempre habrá ayes.
Por eso, no quiero salir de la cama.


Fuente

¡Gracias por visitar!

Hasta un próximo post

La Torre, la Manzana y el Nido | Ecency