Te he dedicado no pocas palabras confesando cuánto me gustas,
he dado a tu piel algunas caricias,
breves caricias que extrañamente me vician.
He durado horas conversando con tu recuerdo, e incluso, te he traído a muchos de mis sueños.
Tal vez ya no estoy cuerdo.
Me mata tu silencio, tormentoso silencio,
pero a la vez creo que no es tan cruel, pues
hasta tus mejillas me ha permitido llegar...
¡¿Por qué no me permitió llegar más allá?!
Y tu mirada... ¿Qué hablar de tu mirada?
Se que hay mucho o al menos algo que callas,
la percibo un tanto pícara y sin duda es una de las cosas que de ti más me encantan.
Espero que algún momento eso que calla pueda yo escuchar.
Para ella (mi) secreta amada | Ecency
180 nosegrind, Plaza bolivar, Carlos Fermincarlosflip ·