Ahora ya se que es este sentimiento que me viene en ocasiones, durante el transcurrir del día, y es que puedo estar bien, pero luego tengo repentinas ganas de llorar.
Es el extrañarte, la falta tan inmensa que me haces, porque fuiste mi primera mejor amiga, eres esa tipo de persona que me hacia sentir segura, que si fallaba en algo, tu me ayudarías, me hiciste pensar que siempre contaría contigo, y esa clase de amor no se consigue en cualquier parte.
Estoy agradecida con Dios por regalarme tu compañía, por ser tan divertida en esas noches tan aburridas, porque a pesar de tener tanta diferencia en la edad, tu siempre bajabas de escalón para que yo no me sintiera mal.
Siempre he admirado como compaginas con tantas personas, y lo mucho que te esfuerzas por la familia, no todas pueden ser mujeres tan fuerte, pero tu lo has logrado a lo largo de tu vida.
Por eso hoy,, sentí que al descubrir que tu partida era parte de mi tristeza, mas allá que simplemente derramar lagrimas sin cesar, quería plasmas con mi escritura...¡Cuanto te amo mi hermana!
Como apoyo para este articulo en particular, se tomaron en cuanta algunas opiniones de mujeres, acerca de sus hermanas mayores:
Emyli (16 años): Me gusta la seguridad que tiene y lo solidaria.
María (13años): Admiro su carácter, que sepa decir: "¡Aquí estoy yo,esto es así y ya esta!"
Amelia (16 años): Aprecio que sea fuerte y no se calle lo que lleva dentro.
Sofia (10 años): Me gusta que no tenga miedo a eso de crecer y tener principios, como por ejemplo, el ser trabajadora.
Por eso y muchas cosas mas, tener un hermana da alegría, llena el alma y te saca una sonrisa, como la que tienes en este momento al leer.