Hoy mas que nunca agradecida con Dios por permitirme vivir a pesar de las adversidades y tropiezos del día a día, sobretodo por permitirme ver crecer a mis hijos y guiar sus pasos en la medida de lo posible.
Como en todo cumpleaños hay torta,pues en el mio no hubo por obvias razones de mi país. Pero lo importante es la vida,la salud y sobretodo los afectos.
Comienzo este año poniéndome nuevos retos,que no serán fáciles de alcanzar pero tampoco imposibles y se que con esfuerzo y muchas ganas los voy a lograr.
Siempre de la mano de Dios porque se que así estaré segura y confiada que todo cuanto me proponga lo lograré y si hoy estoy aquí es porque aún me falta mucho por hacer.
Y lo de la torta no fue hoy pero pude ser mañana o pasado, porque no necesariamente se tiene que cumplir año para celebrar la vida;todos los días es un nueva oportunidad para ser aprovechada y festejada.
