Triste agonía
Triste agonía
para los que andan
con los pies descalzos
sin saber hasta dónde podrán caminar,
con las manos en la cabeza
porque la sed le reclama
un trago de agua para tomar.
Triste agonía
para los que están postrados
en una cama por una terrible enfermedad
que le impide poderse levantar,
añorando la compañía de alguien
que los quiera escuchar.
Triste agonía
para un alma triste
que no consigue ningún motivo
para quererse animar,
que por más que lo intente
todo a su paso oscuro está.
Triste agonía
para un hijo que perdió a sus padres
y ahora huérfano está,
así se lo proponga, jamás ese vacío llenará,
solo le queda recordar
y sus lágrimas derramar.
Triste agonía
la que siente un buen amigo
cuando no consigue un hombro
donde llorar, cuando busca
una mano extendida
pero todas ocupadas están.
Triste agonía
para el que siente hambre
y no consigue
ni un pedazo de pan,
ese que ayudó tantas veces
y ahora todos la espalda le dan.