Sin ti
Madre querida cuanta falta hace aquí,
sin saberlo me heriste
y no habrá nada
que lo pueda redimir.
A veces mi subconsciente
se burla una y otra vez de mi,
me hace pensar que no te has ido
que puedo verte, abrasarte y estar cerquita de ti.
Otras veces escucho tu voz
llamándome para que vaya hacia ti,
pero apenas me ilusiono
me doy cuenta que ya no estas aquí.
La realidad es tan perversa
que me sacude y me hace percibir,
que te fuiste hace un mes
y que lo tengo que admitir.
Mi corazón se acelera
como una protesta por ti,
mi sonrisa esta lejana
porque las lagrimas siempre están presente en mi.
Como hago madre amada
para un consuelo conseguir,
aceptar que te dormiste
y que tengo que seguir sin ti.
Nada se compara al dolor de tener que despedir,
al ser que nos dio la vida,
su tiempo, energía
y muchas cosas que no alcanzamos a decir.
Por eso mis queridos lectores les quiero hoy decir,
que disfruten cada instante
para amar y hacer feliz,
a ese ser maravilloso que nos dio la oportunidad de vivir.