Mi foto.
Me di cuenta (muy tarde) de que soy terrible e irremediablemente,
libre.
No pertenezco aquí.
Ni a ti.
Me di cuenta, ahora, que somos inevitable y dolorosamente,
fugaces.
Que queremos
pero no podemos.
Me daré cuenta de que satisfactoria y valientemente,
superé mi miedo a las alturas.
Caminé por los bordes de mis caprichos.
Todo lo que yo quería eras tú.
No nos perdimos, porque aquí seguimos, en el aire flotando juntos.
Prometiéndonos las nubes y un montón de cosas imposibles.
Como el último beso que me diste.
Silencioso juramento.
O tal vez en unos meses caeremos en cuenta que
no existiremos más,
y que sólo somos más ceniza
para este mundo de polvo.
Siempre susurraré tu nombre al vacío.
Así podré recordarte.
Luchar al tiempo de que me quite los mejores momentos...
Esos sí son nuestros.
- Tu Gaby.