Este perro le ha dado un giro feliz a mi vida.
Se ha convertido en mi mejor amigo y ahora somos inseparables. Cada vez que salgo quiero llevármelo y verlo antes de cerrar la puerta, es una tortura.
Ayer aproveché que temprano hizo buen tiempo, aunque caluroso, fue perfecto para llevarlo a correr y jugar a Tierra de Nadie.
Que es un espacio abierto de la Universidad Central de Venezuela. Mi papá me dio la idea del lugar.
Esto fue llegando. Le llevé su pelota favorita. Y no sé quién se divertió más, si él o yo.
Las personas que estaban alrededor también se divertían viéndolo correr y brincar con la pelota.
Fue complicado captarlo con mi cámara sin que se desenfocara, Guayoyo corre muy rápido.
Por ejemplo, esta foto me encantó. Hubiese sido perfecta si no se desenfocara. :(
Ahí está él, corriendo libre y feliz, casi ni tocaba el piso jajaja.
El día estaba bonito, aunque detrás de mí amenazaba lluvia, al menos el sol estaba ahí detrás de esos árboles, regalándome una linda foto.
Observen esa carita de cansancio. Así fue el final de la jornada de juego para él.
Llegó a mi vida de la forma más inesperada y lo agradezco tanto. Amo a este perro con todo mi corazón.
♡