La voz. Parte 2. (Relato)

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Toqué fondo.
Las voces y el ruido me hicieron tocar fondo.
Tantas veces.
Nunca llegaba a un final realmente.
Todo era vacío.
Cada día mis voces se intensificaban.
Se unían a las burlas de los demás.
Me animaban a hundirme.
Vivía en interminable trance.
Estaba adormecida.
En las profundas y espesas brumas de mi mente.
Perdida.

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Fuente

Ya no sentía el tacto de nadie.
Me molestaba mi piel.
Miraba pero no observaba nada.
Todos respiraban a mi alrededor,
excepto yo.
No era una pesadilla.
No podía despertar.
Cuando hablaba, no me decidía quién era.
Todas querían ser escuchadas.
Al mismo tiempo
A veces me molestaba mi cabello más de lo usual.
A veces hablar me parecía absurdo.
Mi voz sonaba hueca.
Mis espacios se sentían más pequeños.
Las paredes se sentían endebles.
El aire se sentía pesado.
Mi cama era de piedra,
y el piso era mi mejor amigo.
Ya no hablaba sola.
No necesitaba hablar.
Porque las peleas en mi cabeza eran suficiente.
La primera voz que una vez conocí,
siempre fue la más grave.
Las demás eran sólo gritos.
Pitidos en mis oídos.
Mis pupilas ya no querían proyectar más imágenes.
Podía durar semanas cansada.

Pero
un día llegó una voz.
Como si del sol en un día nuevo se tratase,
llegó a mí una voz con ganas de luchar.
Con ganas de limpiar el desastre.
Tumbando mis paredes.
Mis escudos.
Dejándome ver a la persona más importante.
Aquella que siempre quiso ayudarme.
Que siempre me veía morir un poquito más.
Aquél ser, que tendió sus manos como balsas,
como un salvavidas.

Pasaron años para que pudiera dejar de escucharlas.
Múltiples voces.
Ahogándome en tanto silencio.
Aún le temo.
A que regresen.
Siempre lo hacen
Y yo aún me aferro a la oscuridad.
Porque no hay peligro más grande
que la costumbre.

Al final, he muerto cientos de veces.
Y las voces siempre se mantuvieron ahí.
Nunca cambiaron.
Sólo me hizo falta entender,
que tenía que comenzar de nuevo.
Escuchar mejor a través de las voces.

Siempre quise salir adelante.

Aquí estoy.

Logré luchar.

Logré matarlas a todas

Gané.

Primera parte: La voz. (Relato)

¡Gracias por leerme!

Ps. No olviden lo importante que es la salud mental. Es una lucha que muchas personas atraviesan solas por años y, a veces, nunca lo llegan a hablar. Si piensas que tú o alguien cercano a ti necesita ayuda o tiene dudas sobre la esquizofrenia o el transtorno bipolar, no lo dejes pasar y busca ayuda, infórmate del tema. Tal vez te sorprendas.
La ayuda es importante. La canción que compartí en la primera parte de este relato es de una cantante con transtorno bipolar. Y como ella, muchos famosos acuden a terapia y psicólogos. Por favor, no dejes de lado algo tan importante.

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