Sale la plateada luna
en su taciturna cuna
bordeando la noche
de desvelos y derroche
La cara de la amada
se ve pronto reflejada
en el satélite ahuecado
que ve el enamorado
Mil cuitas derramadas
de las mujeres desveladas
por aquel hijo extrañado
que jamás volvió a ser abrazado
Tonta incertidumbre desgraciada
¿no ves que no eres deseada?
El poeta acojonado
no te quiere a su lado
Plateada cosa, plateada luna
de bamboleante cuna
bordeas esta noche
de desvelos y derroche