Quiero salir de esta cáscara,
este paisaje de puro arenal
y de esta sociedad bárbara,
que sólo me trae mal.
Un deseo que cumpla mi sentir
es lo que pido para poder vivir,
¿una fuente, Dios o un genio?
Soy yo, el ser de tres milenios.
¡No! Es el genio de corte imperial.
Ven a mí y frota la lámpara.
¿Corres el riesgo u optas por siempre malvivir?
¡Aquí estoy! ¿Cómo cambio tu destino trágico?
Piensa bien tu deseo, nada banal.
Te daré lo que anhelas en semejante caudal.
Algo tan grande no vale por tres, sino por cien.
Anda, embúchate de paz, haz una gárgara
con lo que el hombre sueña en su día normal
pero si una tarde en tu paz, sólo ves un sátrapa
recuerda que nada es simplemente casual.