Si yo fuera poeta,
pidiera nacer en tus cumbres,
contemplar tus nieves en invierno
y en una tormenta ver si me pierdo.
Si yo fuera un verso,
pidiera rimar con nexo
para que nuestros labios
se unieran, por fin, en un largo beso.
Si yo fuera un poema,
convendría en ser ecléctico
para ofrecerte, amor, de todo,
y que, al vernos, seamos épicos.
En fin, si yo fuera...
sería el mimo de la abuela,
un abrazo extrañado
o el deseo detrás de una estrella.
Para ti fuera.