En ese instante,
en ese preciso momento,
al mirar sus hermosos ojos café,
lo supe
Supe que debería hablarle
y que debería arriesgarme,
supe que reiría
y que también cantaría,
incluso supe que discutiría
y a veces lloraría.
Supe miles y millones de cosa.
Y en ese instante,
en ese preciso momento
al ver su bella sonrisa,
también lo supe,
supe cuando dolería
el día en el que todo acabaría.